Limpiar tamices: cómo dejar tu tamiz de bong como nuevo
21 de junio de 2023 Der Knospenzwirbler
Weed Wissen
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Así es como deberían verse los tamices de bong: relucientes, limpios, higiénicos. Pero pobre del fumador entusiasta cuyo tamiz ya lleva unas cuantas rondas encima y ya no tiene un aspecto precisamente fresco ni apetecible. Por suerte los tamices de bong son artículos de pocos céntimos, pero incluso eso acaba sumando con el tiempo, y además está el argumento de ahorrar recursos: al fin y al cabo se trata de una pieza de metal "valioso" que quemas en un momento y luego tiras sin pensarlo dos veces. Sin embargo, con unos cuantos trucos y las herramientas adecuadas puedes poner a punto los tamices usados enseguida y ahorrarte al menos una parte del despilfarro. Al menos con los tamices de mayor calidad...
Limpiar tamices colgantes o de varilla
Los tamices colgantes tienen frente a los tamices planos de inserción una ventaja nada desdeñable: el material es bastante más grueso y, por tanto, más resistente. En la práctica eso significa que durante la limpieza puede estropearse menos y que puedes sacar la artillería pesada. Aquí sí puedes usar cepillos de acero gruesos o cepillos metálicos y frotar la suciedad sin miedo. El truco principal consiste en calentar brevemente el tamiz con un mechero. La gente lista utiliza unos alicates o unas tijeras de uñas (con mangos de goma, lo importante es un material que no conduzca el calor) para sujetar el tamiz. Lo mejor es prender directamente los residuos aceitosos de la suciedad y esperar a que la llama se apague sola. Después la costra queda bien seca y se puede frotar sin problema. Para ello se usa un cepillo para tamices de bong o un rascador.Tamices de inserción de acero o latón
Los tamices de inserción, como ya se ha dicho, no son tan robustos como sus hermanos colgantes. Si los tamices son al menos de acero, puedes proceder igual que con los colgantes y echar mano directamente del cepillo de acero, eso sí, con algo más de cuidado. Con los tamices de latón, en cambio, hay que ir con más ojo, ya que el entramado del tamiz se rompe con relativa facilidad. Tras quemar los residuos aceitosos como se ha descrito arriba, puedes recurrir a un truco: envuelve el tamiz aún caliente en un trozo de papel (no pañuelos de papel, sueltan demasiada pelusa), dóblalo 2-3 veces de un lado a otro dentro del papel y, al menos, la suciedad más gruesa se desprende casi sola. Puede que después tengas que recolocar un poco el tamiz, pero nada impide volver a usarlo.Lo más fácil de todo: tamices de vidrio y de cerámica
Hasta hace pocos años los tamices de vidrio eran lo más. Hoy son de lo más normal. Y es que los tamices de vidrio tienen una ventaja decisiva: una pasada rápida y en un santiamén vuelven a estar frescos y listos para usar. Igual de eficaces son los tamices de esteatita. Author: Der Knospenzwirbler
Desde hace más de 20 años, «Der Knospenzwirbler» forma parte de nuestra empresa y ha sido testigo de varias generaciones de la cultura del cannabis: desde sus inicios hasta los avances actuales. Su dilatada experiencia y su profundo conocimiento de los productos, los materiales y las tendencias hacen que sus aportaciones sean especialmente valiosas. «Der Knospenzwirbler» es un seudónimo, pero detrás de este nombre se esconde una persona real con experiencia auténtica. Sus textos son claros, comprensibles y siempre con contenido, sin caer en el sensacionalismo vacío.