Por qué deberías recortar tú mismo tus rejillas de bong
¿Estás frente a tu bong, quieres cargar la cazoleta, pero la rejilla nueva sobresale un montón por los bordes o se arruga? Tranquilo, es de lo más normal.
Aquí va la verdad: muchas veces no existe esa única medida perfecta de rejilla. Así que, antes de pelearte con rejillas demasiado pequeñas que se cuelan por el agujero, elige directamente una más grande y ajústala tú mismo. Por qué es la mejor opción, te lo contamos en esta guía rápida.
1. El problema con las medidas estándar (y las cazoletas de embudo)
Aunque existen diámetros estándar, las cazoletas de vidrio y de cerámica no siempre respetan medidas rígidas. Como gran parte de la fabricación es artesanal, el tamaño puede variar ligeramente incluso de un lote a otro.
Sobre todo en las cazoletas con forma de embudo no hay una medida "correcta". Según prefieras la rejilla más arriba o bien abajo, junto al agujero de paso, necesitarás un diámetro distinto.
2. La solución: recorte a medida (¡solo para rejillas de insertar!)
La solución es sencillísima: ante la duda, ¡cómprate un juego de rejillas algo más grandes y recórtalas a tu gusto!
- Importante: Esto, lógicamente, solo funciona con las clásicas rejillas de insertar (esas mallas planas y redondas sin asa).
- Ni se te ocurra con las rejillas colgantes: Las rejillas de enganche con borde metálico o mango suelen estar hechas de un material demasiado duro. Si intentas cortarlas, solo estropearás la herramienta.
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3. La herramienta adecuada marca la diferencia
Por favor, en ningún caso uses las buenas tijeras de papel ni las de cocina, solo conseguirás desafilarlas y que la rejilla quede con los bordes deshilachados.
Lo ideal son unas tijeras de manicura resistentes y ligeramente curvadas, o un pequeño alicate de corte de electrónica. Con eso logras el corte circular sin apenas esfuerzo.
4. La seguridad primero: ¡no olvides sacudir la rejilla!
Al cortar mallas metálicas se forman en los bordes diminutas partículas de alambre, afiladas como cuchillas. ¡Está claro que no quieres inhalarlas al fumar!
Consejo de experto: Antes de colocar la rejilla recién recortada, dale unos golpecitos sobre una superficie dura o enjuágala un momento bajo el agua corriente. Más vale prevenir. En resumen: ajusta la rejilla a tu cazoleta, y no al revés. ¡Un par de tijeretazos y el tiro vuelve a ser perfecto!